En el póquer hay que hacer exactamente lo mismo, conseguir una estrategia ganadora y seguirla, las estrategias para que sean buenas, hay que modificarlas, porque lo que es bueno para hoy en este momento, puede ser que ya no sea una estrategia válida para el mañana.
Para poder conseguir una buena estrategia es indispensable tener una buena base de conocimientos, a esto hay que añadir un análisis concienzudo del campo de batalla, las herramientas con las que contamos, no solo vernos a nosotros y a los demás, sino también ver como los demás nos ven.
Iremos en próximas entradas adentrándonos poco a poco en lo necesario para conseguir una estrategia válida. Ahora para que no se haga pesada la lectura, comenzaremos a exponer unas situaciones y ejemplos para ir metiéndonos en materia.
Los ejemplos van a ser siempre sobre Póquer Holdem en mesas de 9, 18 o 27 personas. ¿Pór que elegimos este estilo de póquer? ¿Por qué con ese número de jugadores? La respuesta es sencilla, evaluando ese tipo de mesas, he llegado a la conclusión de que es más rentable, jugar este tipo de mesas. Por eso, ante cualquier situación tenemos que tomar este tipo de decisiones, la rentabilidad. Cuando hablamos de rentabilidad, no hablamos solo de dinero, en la vida, las decisiones la tomaremos del mismo modo, pero en la balanza de la rentabilidad, tendremos que sumar peras y manzanas, por eso las decisiones de la vida real no son matemáticamente medibles, en cambio si la podemos medir por el grado de satisfacción que nos reportará ahora, o en un futuro no muy lejano. Porque una decisión buena para hoy, puede ser mala para el mañana, y viceversa.
1º Ejemplo: Heroe
-El nivel de ciegas: No es lo mismo tener la ciega a 20 que a 300.
-La posición: No es lo mismo hablar el primero, sin tener noticias de como van a actuar los demás jugadores, como estando antes de la ciegas, cuando ya conocemos como actuaron gran parte de los jugadores.
- Nuestro Stack. No es lo mismo tener 500 puntos, que tener 5000.
-El Rival: No es lo mismo jugar contra un jugador que va a pocas manos, que contra otra que va a manos muy selectiva.
-La mano del rival: Siempre podremos hacer conjeturas de lo que lleva el rival, pero en muy pocas ocasiones tendremos seguridad de lo que lleve. Si lleva pareja en mano preflop vamos un por por debajo del 50%, si lo llevamos dominado vamos ganando casi con el 70 %, y si lleva dos cartas cuales quieras sin dominarlo, solo ganaremos mas o menos el 60 % de los casos.
Como en la vida, no hay solo una variable que hay que medir, hay que medir varias, y seguramente nos faltaran algunas, pero tomando en esencia este ejemplo, nos fijaremos en estos cinco conceptos para tomar una estrategia que a la larga sea favorable. Podemos ir descartando situaciones donde no saldrían rentables:
-Primera mano de un Sit and go: sea cual sea la situación, preflop nunca nos podríamos jugar una partida con AK, porque lo máximo que podemos ir ganando es en un 70% por lo que en un 30% al mínimo perderemos ese sit and go sin competir. Y la mayoría de los casos contra parejas o contra Premiums, iremos perdiendo.